Con el paso del tiempo, nos hemos dado cuenta que no es muy conocida la manera en que se trabaja un proyecto arquitectónico. 

Aquí queremos mostrarte nuestra manera de trabajarlo, que no significa que sea la única o que siempre sea así, pero si la mayoría de las ocasiones.

El trabajo del arquitecto, como dice un buen amigo, es un trabajo a la medida. Es importante entender este proceso para saber exactamente qué estamos contratando.

Conocer al cliente.

Es la etapa creativa, para esto es muy importante que el diseñador o arquitecto pueda descubrir las necesidades del usuario, por ejemplo, ¿cuántas personas vas a habitar el espacio? Si es una casa ¿Necesitan un espacio para trabajar en casa?

También es necesario descubrir la manera en que se va a utilizar el espacio. Imagina que proponemos una cocina hermosa e imponente, pero para un cliente soltero que suele pasar el 80% del día fuera y solamente desayuna en su casa. 

Los “gustitos” siempre salen a la luz en esta etapa, por ejemplo, el área de asador, cuarto de juegos, etc. 

Entender las limitantes

En cualquier solución de problemas, es indispensable saber nuestros límites o alcances del diseño. ¿A qué me refiero con esto? Tener en mente que el espacio tiene limitantes físicas y/o el cliente alcances económicos.

Definitivamente no es lo mismo diseñar en un terreno plano que en uno con desniveles, así mismo, el arquitecto no puede proponer estructuras difíciles o acabados de lujo, si el presupuesto no lo permite. 

Proceso creativo

Una vez obtenida toda la información necesaria, comenzamos a jugar con formas, distribuciones y la orientación del sol. Sin poner un solo detalle de acabados, presentamos distintas propuestas y analizamos junto con el cliente, cuál se adecúa más.

Aprobada esa distribución comenzamos a diseñar los acabados interiores que tendrá su proyecto. Para entender los gustos, presentamos ideas y analizamos sus reacciones.

Esta etapa suele ser algo complicada, algunos clientes pueden tener ideas de diseño con distintas corrientes  arquitectónicas, es trabajo del arquitecto, aceptar estas ideas y dar a entender por qué sí o por qué no podemos mezclar tipos de acabados.

El trabajo de diseño se convierte en un proceso iterativo, para poder alcanzar el diseño ideal para el cliente.

Presentación del anteproyecto

Finalmente, podemos presentar planos de distribución, imágenes fotorealistas (renders) y recorridos virtuales (VR o 3D) en donde el cliente podrá percibir de una manera muy cercana a la realidad, como se verá finalizada la obra.

¿Para qué sirve el anteproyecto?

Todo este trabajo responde a las preguntas que solemos tener sobre nuestros espacios:

¿Cómo se vería mi espacio con piso de madera?

¿Cómo afectaría mi funcionamiento agrandar la cocina?

¿Es factible agregar un área de asador a mi patio?

Personalmente recomiendo utilizar este proceso antes de colocar un solo ladrillo, si lo ponemos en perspectiva, sale más barato contratar este servicio, que construir un muro y tener que demolerlo por qué el espacio no funciona.

Te invitamos a descubrir oportunidades con Capital Arquitectura.

Ing. Jorge Pulido

Categorías: DiseñoTips

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